Cannabis y CBD en Europa 2026: mapa legal, opinión de la OMS y nueva ley española
En los últimos años, la normativa sobre el canábis, a marijuana y sus derivados (CBD y THC) ha cambiado rápidamente en Europa. Algunos países han dado pasos hacia la legalización del uso recreativo, mientras que otros mantienen políticas estrictas, limitando el consumo a fines médicos o prohibiéndolo por completo. Esta diversidad genera dudas en los consumidores que desean comprar CBD o comprar flores de CBD de forma legal y segura. Para responder a estas inquietudes, presentamos un mapa de la legalidad del cannabis en Europa, analizando la legislación vigente en diferentes países, las recomendaciones de la OMS y la situación específica de España.
Usamos un lenguaje claro y palabras de transición como por otro lado, además, sin embargo y en conclusión para facilitar la lectura tanto a usuarios como a los motores de búsqueda. También enlazamos a artículos de fuentes oficiales y reportes de organismos reconocidos cuando se citan datos legales o médicos.
Panorama general de la legalidad
El contexto europeo del cannabis es variado. Algunos estados han legalizado el uso recreativo o han implementado programas piloto de autocultivo controlado; otros restringen su consumo al ámbito médico, y varios aún aplican políticas muy restrictivas.
Países con legalización o experimentación de uso recreativo
Alemania se convirtió en abril de 2024 en el país europeo con mayor población en legalizar el uso recreativo. O Ley del Cannabis (CanG) permite poseer hasta 25 gramos en espacios públicos y hasta 50 gramos en el hogar, así como cultivar tres plantas por adulto. Además, establece asociaciones sin ánimo de lucro para el cultivo y distribución entre socios, con límites y controles de calidad. Esto convierte a Alemania en referencia en el continente y ha motivado debates sobre la seguridad vial: el Gobierno ha fijado un límite máximo de 3,5 μg de THC por litro de sangre en conductores para equilibrar riesgos y libertades.
Malta fue el primer país de la Unión Europea en aprobar el cultivo doméstico y la posesión privada de cannabis. Según el European Drug Report 2025, en diciembre de 2021 se legisló el cultivo de hasta cuatro plantas por hogar y la posesión de pequeñas cantidades para consumo en espacios privados; asimismo se autorizan clubes de cultivo sin fines comerciales. Esta reforma busca separar el mercado ilícito del recreativo y permite a los adultos cultivar y consumir marihuana con fines personales.
Luxemburgo legalizó en julio de 2023 el cultivo de hasta cuatro plantas por hogar y la posesión de tres gramos de cannabis fuera de casa. La venta comercial sigue sin regularse, pero la ley supone un avance significativo y un modelo híbrido entre despenalización y legalización doméstica.
Czechia (República Checa) planea una Ley de Gestión del Cannabis que permitiría el uso adulto bajo controles estatales. Aunque el proyecto se ha retrasado, la expectativa es que se apruebe en 2025. Mientras tanto, la posesión y el uso recreativo siguen prohibidos y sólo están permitidos productos de CBD con menos de 0,3 % de THC.
Países Bajos son famosos por sus coffee shops, donde se tolera la venta de cannabis desde 1976. No obstante, el cultivo y la producción siguen siendo ilegales; por ello, el Gobierno ha iniciado un Experimento de Cadena Cerrada en 10 municipios. Desde abril de 2025, estos establecimientos sólo pueden vender cannabis producido de manera regulada para estudiar su impacto en el mercado negro y la salud pública. Se trata de un paso intermedio entre la tolerancia y la regulación.
Suiza, aunque no pertenece a la UE, autorizó en mayo de 2021 ensayos piloto para suministrar cannabis regulado a adultos con fines no médicos. El artículo 8a de su Ley de Estupefacientes permite estos experimentos por diez años, proporcionando cannabis legal a grupos controlados. Esta medida busca generar datos científicos para futuras políticas.

Amarillo: Regulación intermedia o cannabis medicinal
Rojo: Legislación restrictiva sobre cannabis y marihuana
Países con programas de cannabis medicinal
Portugal despenalizó el consumo de todas las drogas en 2001 y reguló el cannabis medicinal en 2018 para pacientes con enfermedades donde los tratamientos convencionales fallan. Los productos de CBD y aceites de cânhamo pueden comercializarse si contienen menos de 0,2 % de THC. Aunque existen debates sobre legalizar el uso recreativo, no se ha aprobado ninguna ley.
Polonia legalizó el cannabis medicinal en 2017, pero el uso recreativo sigue prohibido. Los productos de CBD son legales si el contenido de THC no supera el 0,2 % (0,3 % desde 2022). La opinión pública y el clima político no favorecen la legalización del uso adulto.
Grecia permite la prescripción de cannabis medicinal desde 2017 para afecciones como la epilepsia o el dolor crónico. El consumo recreativo no está permitido, aunque el CBD es legal con menos de 0,2 % de THC. En 2024 empezaron a dispensarse productos médicos de fabricación nacional.
Bélgica administra el cannabis medicinal a través de un organismo estatal que posee el monopolio de distribución. Únicamente se comercializan fármacos autorizados, como Sativex® o Epidyolex® —aunque su disponibilidad es limitada. El uso recreativo continúa prohibido y los suplementos con THC inferior al 0,2 % están sujetos a estricta regulación.
Francia mantiene políticas restrictivas. Un ensayo clínico con unos 2.000 pacientes evalúa la eficacia del cannabis medicinal, pero su continuidad está en duda. El consumo recreativo es ilegal y los productos de CBD con menos de 0,3 % de THC se encuentran en una zona gris.
Italia permite el cannabis medicinal, pero en 2025 el Decreto‑ley 48/2025 clasificó las flores de cáñamo industrial como sustancias controladas y prohibió su venta, cultivo y posesión. La nueva norma restringe el uso de CBD a fines farmacéuticos bajo prescripción. Este endurecimiento contrasta con la tendencia liberalizadora de otros países.
Dinamarca implementó un programa piloto de cannabis medicinal en 2018 y, en abril de 2025, el Parlamento adoptó a Ley L135, que hace permanente el acceso médico. La legislación establece que todos los médicos pueden prescribir cannabis para cualquier enfermedad si lo consideran oportuno y clarifica las licencias para cultivo, fabricación y distribución. Además, se actualizan las guías para prescriptores y se revisan las restricciones de conducción. Así, Dinamarca garantiza acceso sostenible para pacientes y estabilidad para la industria.
Países con políticas muy restrictivas
Bélgica, Francia e Italia ya se han mencionado por sus limitaciones al uso recreativo y su control riguroso del cannabis medicinal. A ellos se suman países como Suecia, Finlandia y Hungría, donde tanto el uso recreativo como el medicinal están altamente regulados y la posesión puede conllevar sanciones severas. En Suecia y Hungría no existe ningún programa médico oficial; en Finlandia, sólo un pequeño número de pacientes recibe cannabis medicinal importado. La mayoría de estos países no permiten productos de CBD con más de 0,2 % de THC.
La visión de la OMS sobre el cannabis y el CBD
O Organización Mundial de la Salud (OMS) es clave en la clasificación internacional de sustancias y ha revisado el cannabis y el CBD en varias ocasiones. En la sesión del Comité de Expertos en Farmacodependencia (ECDD) de 2017, se concluyó que el cannabidiol (CBD) puro no tiene potencial de abuso ni causa daño, por lo que no se justifica controlarlo internacionalmente. El informe señaló que no existen indicios de dependencia y dejó en manos de los legisladores nacionales su regulación.
En el documento de preguntas y respuestas de agosto de 2018, la OMS recomendó que los preparados de CBD “no sean objeto de control internacional” porque carecen de propiedades psicoactivas y no presentan riesgo de abuso o dependencia. Sin embargo, aclaró que esta recomendación no implica promover su uso médico; se trata de ajustar su clasificación en los tratados internacionales. Además, la OMS reconoció evidencia preliminar de la eficacia del CBD en ciertas formas de epilepsia y subrayó la necesidad de más ensayos clínicos.
En 2019 la directora general de la OMS envió a Naciones Unidas recomendaciones para actualizar la clasificación del cannabis y sus derivados, destacando su valor terapéutico emergente pero insistiendo en prevenir el desvío y el abuso. Estas propuestas han animado a varios países europeos a revisar sus leyes, aunque cada Estado mantiene autonomía para regular según su contexto.

España: situación actual y nueva normativa
En España, el consumo recreativo de cannabis sigue siendo ilegal. La venta de productos de CBD es legal si el THC no supera el 0,2 %, pero existe un vacío regulatorio para los complementos alimenticios y cosméticos. El país ha dado un paso importante com o Real Decreto 903/2025, aprobado por el Consejo de Ministros el 7 de octubre de 2025. Esta norma establece un marco legal para el uso medicinal del cannabis mediante fórmulas magistrales.
Claves del Real Decreto 903/2025
- Prescripción restringida: Sólo médicos especialistas podrán prescribir preparados estandarizados de cannabis y exclusivamente a pacientes con patologías graves (dolor crónico refractario, epilepsia grave, espasticidad derivada de la esclerosis múltiple, náuseas y vómitos por quimioterapia, etc.).
- Dispensación en hospitales: Las fórmulas magistrales se elaborarán y dispensarán únicamente en los servicios de farmacia hospitalaria. No habrá venta en farmacias comunitarias.
- Registro y control: La AEMPS creará un registro público de preparados estandarizados; cada producto deberá cumplir con parámetros de THC/CBD, calidad y trazabilidad. Las monografías definirán indicaciones, dosificación y condiciones de uso.
- Seguimiento conjunto: El médico prescriptor y la farmacia hospitalaria realizarán un seguimiento compartido de la eficacia y los efectos adversos de los tratamientos.
- Situación transitoria: El decreto aún debe ser ratificado por el Congreso y la AEMPS debe publicar las monografías. Mientras tanto, los pacientes sólo podrán acceder a preparados hospitalarios; no se autoriza el consumo de flores o extractos fumables.
Contexto y perspectivas
El Real Decreto 903/2025 responde a la demanda de asociaciones de pacientes y a la recomendación de la Comisión de Sanidad del Congreso. España se acerca así a otros países que ofrecen tratamientos controlados, aunque la norma mantiene un acceso limitado y altamente supervisado. La decisión ha sido bien recibida por organizaciones médicas, que valoran la posibilidad de prescribir formulaciones precisas, pero también ha generado debate porque excluye el uso de flores y los productos comerciales de CBD de alto contenido en THC.
Consejos para consumidores y compradores de CBD
- Infórmate sobre la legislación vigente: Antes de comprar CBD o marihuana en Europa, consulta las leyes del país donde resides o al que viajas. La legalidad cambia según el contenido de THC y la finalidad terapéutica o recreativa.
- Revisa certificados de análisis: Asegúrate de que las flores de CBD y otros productos incluyan un certificado que demuestre que el THC no supera el límite permitido (0,2 % en España, 0,3 % en Alemania y la República Checa, etc.).
- Compra en tiendas especializadas: Elige comercios que ofrezcan asesoramiento y cuyos productos cuenten con trazabilidad y origen claro. Busca sellos de calidad y opiniones verificadas.
- Consulta a profesionales de la salud: Si pretendes usar cannabis con fines terapéuticos, habla con un médico. Sólo un profesional puede recomendar la dosificación adecuada y garantizar un uso seguro.
Conclusões
O mapa de la legalidad del cannabis en Europa refleja una realidad diversa: mientras Alemania, Malta, Luxemburgo y Suiza avanzan en modelos de uso adulto controlado, países como Portugal, Polonia, Grecia y Dinamarca ofrecen cannabis medicinal bajo prescripción. Otros Estados mantienen posiciones restrictivas o incluso han endurecido sus normas, como Italia. La OMS avala el uso médico del cannabis y considera que el CBD carece de potencial de abuso, pero subraya la necesidad de más investigación. España ha dado un paso trascendental con el Real Decreto 903/2025, aunque su alcance sigue limitado al ámbito hospitalario.
Para quienes desean comprar CBD o informarse sobre la marijuana en Europa, es esencial conocer estas diferencias legales, elegir proveedores fiables y respetar las leyes nacionales. La industria del cannabis evoluciona rápidamente; mantenerse informado es clave para un consumo responsable y seguro.

